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lunes, 19 de mayo de 2014

Escándalo: integrante de la Sociedad Rural sería el cerebro de la red de tráfico de ganado

La investigación por el millar de animales que de forma clandestina se intentó ingresar a un frigorífico de esta capital, tuvo un nuevo capítulo con el allanamiento de una estancia donde el ganado tenía 34 marcas diferentes. Se trata del caso de abigeato más escandaloso de los últimos tiempos y una trama insólita: el dueño del frigorífico donde se los faenaba integra la Sociedad Rural de Río Gallegos. En la jornada de ayer, el GEOR y personal policial del destacamento La Esperanza realizaron una pesquisa que arrojó nuevos datos a la investigación que se instruye en el Juzgado de Instrucción Nº 1 de esta capital. Según pudo conocer Prensa Libre, el fin de semana se allanaron varias estancias y en una se detectó la existencia de al menos 400 animales cuyas marcas, es decir, su identificación, no coincidían entre sí, pudiéndose comprobar que pertenecían a, al menos, 34 ganaderos distintos.



La crónica excede al hecho policial en sí, debido, no solo a la magnitud, sino a las implicancias del caso y sus vinculaciones, que pegan de lleno en el corazón de la prestigiosa institución ganadera. Es que la banda dedicada al robo de ganado a través de piratería del asfalto, estaría encabezada por los propietarios del frigorífico Montecarlo, en donde la policía logró recuperar al millar de animales que habían sido robados en diferentes estancias de la zona sur de la provincia. Si bien la trama ya resulta grotesca, todo se complica aún más cuando se conoce que el propietario de dicha instalación, forma parte nada más y nada menos que de la mismísima Sociedad Rural riogalle-guense.
En este sentido, fuentes cercanas al organismo indicaron a este diario que habría comenzado una serie de reuniones bajo la premisa de analizar la situación de este empresario ganadero asociado a la entidad, discutiendo si sería o no expulsado como miembro.
Según la pesquisa, la banda viene operando desde ya hace un tiempo y, de hecho, la primera denuncia por la desaparición de ganado se produjo en el mes de febrero por parte de la estancia María Inés.
Pero no fue hasta el 8 de mayo que el desfalco se conoció. Fue ese día que la banda pretendió faenar a los mil animales en el frigorífico, hecho que resultó infructuoso cuando uniformados del Grupo Especial de Operaciones Rurales detectó que varios de los animales no figuraban en la guía que portaban los tres camiones.
Ante la sospecha de abigeato y la intervención de la Justicia, fue la propia Sociedad Rural la que tuvo que trabajar en la constatación de las marcas identificatorias del ganado.
Si bien hasta el momento la Justicia es cautelosa y la policía reticente a brindar información respecto del modus operandi y la conformación de la organización criminal, el Gobierno provincial no dudó en fijar una postura y condenar los hechos, advirtiendo, desde el primer momento que se trataba de una “organización”.
“No se dicen los nombres porque es probable que sea una organización, porque hace mucho tiempo que se viene denunciando esto y nos llamaba la atención la cantidad de animales, que no pueden desaparecer por arte de magia en una provincia como la nuestra. Hay que hacer un trabajo muy específico, también debe colaborar el Consejo Agrario. Hay muchos organismos que tienen que participar en esto porque el daño es muy grande”, había dicho el mandatario tras la recuperación de mil cabezas.

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