La Onemi decretó Alerta Amarilla para las comunas de Aysén, Río Ibáñez y
Chile Chico, en la Región de Aysén, debido a la actividad del volcán
Hudson. Según el reporte del Observatorio Volcanológico de Los Andes del Sur
(OVDAS) perteneciente al Servicio Nacional de Geología y Minería, desde
tempranas horas de la noche de ayer se incrementó la actividad sísmica
relacionada con el macizo. Según informó Sernageomin, a las 19.08 horas de ayer martes, se
registró un sismo Volcano-tectónico de magnitud igual a 4,6 localizado a
7 kilómetros al noroeste del borde de la caldera, a una profundidad de
19 kilómetros, el cual fue seguido por la ocurrencia de un enjambre
sísmico a partir de las 21.49 horas, compuesto por más de 100 eventos
sísmicos registrados hasta la hora de este reporte, cuyas profundidades
oscilan entre 15 y 25 kilómetros.
La medida adoptada implica el reforzamiento del monitoreo técnico del
comportamiento del Volcán Hudson, así como la aplicación de los planes
comunales de emergencia y el alistamiento de los recursos del Sistema de
Protección Civil. Se mantendrá la coordinación con los organismos de monitoreo
permanente, a través de sus instrumentos. También los municipios deberán
realizar un monitoreo visual al volcán Hudson, con el fin de
complementar los análisis instrumentales. El volcán Hudson es un volcán chileno ubicado a 15 kilómetros del
Océano Pacífico y a 137 kilómetros al sur de Coyhaique, al sur del
Puerto Aysén y al norte de los Campos de Hielo Norte, en la Región de
Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo. Es una caldera volcánica
activa de estratos que alcanza una altitud de 1.905 msnm con diámetro
del cráter principal de 500 metros. Posee una base de 5 kilómetros y
termina en una meseta de 3 kilómetros. Su última erupción registrada
data del 8 de agosto de 1991, la cual afectó a Coyhaique, la laguna San
Rafael y los alrededores del lago General Carrera. El volcán Hudson es hoy una especie de meseta cubierta de hielos desde
la cual se ramifican diversos valles, algunos con glaciares que dan
origen a distintos ríos tales como el Ibáñez, El Frío, Murta, entre
otros. Tras la erupción de 1991, se puso en marcha un ambicioso plan para
reforestar el extenso territorio afectado, de más de 30 kilómetros de
longitud, que se extiende por ambas riberas del río Ibáñez. En la
actualidad es posible ver árboles de pino oregón, creciendo en lo que
fueron praderas naturales muy fértiles dedicadas a la ganadería y que
hoy presentan un panorama grisáceo, de aspecto desértico y desolado. Fuente: (El Chileno.cl)

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