El conflicto, que en las últimas 48 horas se cobró más de 30 vidas, comenzó en noviembre, cuando Yanukovich se negó a firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea y se acercó a Rusia, lo que le valió el calificativo de marioneta de la industria rusa por parte de sus detractores.
Pero gracias a ese acercamiento, Yanukovich, de 63 años, alcanzó en diciembre un acuerdo con Moscú para que se redujera un tercio de la tarifa del gas que pagaba Ucrania al monopolio ruso Gazprom.
Su gobierno, que se inició en 2010 con el apoyo de más de la mitad de los votantes, responsabilizó a la ex primera ministra Yulia Timoshenko, líder del principal partido de la oposición, de firmar con Rusia el contrato que elevó el precio del gas a una cantidad desorbitada y por el cuál terminó en la cárcel.
Desde la vereda opuesta, los partidarios de Timoshenko, una doctora en economía y empresaria de éxito que fue primera ministra en dos ocasiones, siempre atacaron al actual presidente por su historia juvenil.
Criado por su abuela en el este del país, Yanukovich vivió en los suburbios de un pueblito minero e integró una pandilla juvenil que cometía diferentes tipos de robos, lo que le valió dos condenas que en total sumaban cinco años de cárcel.
La proeuropea "Revolución Naranja", dirigida por Timoshenko en 2004, utilizó ese historial delictivo para desbaratar durante años los planes de Yanukovich para llegar a la presidencia.
Pero cuando lo logró, a principios de 2010, el actual mandatario, considerado un "duro" capaz de lidiar con las mafias, inició una "venganza" contra el sector de la ex primera ministra, según alega la oposición.
Además de Timoshenko, líder de la revuelta pese a estar en la cárcel, una de las principales figuras de la oposición es el ex boxeador Vitali Klitschko, quien al frente del Partido Udar (Golpe) reclama la renuncia de Yanukovich.
A nivel internacional, Klitschko es conocido sobre todo por su exitosa carrera de boxeador y en su patria muchos esperan que el "Dr. Puño de Hierro", de 42 años, los acerque más a Occidente.
El gigante de 2,02 metros aspira incluso a convertirse en presidente, pese a que sus detractores le achacan no tener conceptos políticos claros.
Desde la cárcel, Timoshenko, ex jefa de gobierno condenada por abuso de poder, realiza encendidos llamamientos a la oposición, mientras que la Unión Europea reclama su liberación.
La política, de 53 años, escaló posiciones rápidamente tras el desmembramiento de la Unión Soviética en 1991 y se benefició de la ola de privatizaciones, lo que le valió el apodo de "la princesa del gas".
Otro de los referentes de las protestas es Arseni Yatseniuk, jefe del bloque del Partido Patria, aunque algunos apenas lo consideran un lugarteniente de la encarcelada Timosheko, a quien le está reservando el lugar hasta su regreso.
El abogado, de 39 años, posee una amplia experiencia política como ex ministro de Economía y canciller. Su objetivo declarado es formar un equipo junto a Klitschko y desplazar a Yanukovich de la presidencia.
El multimillonario empresario de medios Piotr Poroshenko es visto como el principal financiador de la Revolución Naranja. Al igual que toda la oposición, es partidario de un acercamiento a la UE y ya ocupó cargos importantes como jefe del Consejo de Seguridad Nacional, canciller y ministro de Economía.
Por otro lado, Oleg Tiagnibok, un cirujano de 45 años líder del Partido Svoboda, (Libertad), es considerado un destacado orador, pero las posiciones abiertamente nacionalistas de su partido de extrema derecha son rechazadas en las regiones de habla mayoritariamente rusa en el este y sur del país.

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