Lo que inicialmente tenía formato de historieta, ha sido reeditado en Francia como "novela gráfica" por la editorial CMDE (Collectif des Métiers de l'Edition).
En 1977, escapando de la dictadura argentina, Alberto Cedrón (1937-2007) se exilia en Italia, donde vuelca en la pintura el infierno que acaba de dejar atrás, bajo la forma de una saga en la cual mezcla su historia personal con la del país. Luego, le envía este trabajo a Julio Cortázar (1914-1984), residente de larga data en París, quien se hará cargo de poner la historia en palabras, con una narración ubicada entre lo real y lo fantástico, que, dice Béray, "traza un camino de lectura en la visión alucinada de la histora argentina del pintor arrancado de su país".
El resultado es bello y sombrío, poético y político al mismo tiempo. En 1980, Cortázar escribió al respecto: "La realidad y la ficción se fusionaban de pronto en lo que sólo los imbéciles llamarían coincidencia..."
La elección del ombú, símbolo potente si los hay de la pampa argentina, no es coincidencia por supuesto.
El libro, de gran calidad editorial, está dividido en 4 partes: una primera titulada "Cuadros" que destaca la calidad pictórica de los dibujos de Cedrón; la segunda presenta correspondencia y textos de ambos autores; la tercera es la novela gráfica propiamente dicha; y la cuarta contiene algunos complementos biográficos y bibliográficos.
El traductor, el citado Mathias de Breyne, ya tiene en su haber una antología de escritores y poetas argentinos.
"Ninguna frontera de tiempo ni de espacio pasa a través de esta historia en imágenes y en palabras de Alberto Cedrón y Julio Cortázar –escribe Béray-. El tiempo que ha puesto en llegar a nosotros afirma su mensaje de luz y tiniebla".
Trama y realidad
Un auto se descompone en medio del campo argentino. Su conductor, extranjero, encuentra refugio en una casa al borde de la ruta, el hogar acogedor de Alberto. Será entonces una noche de confidencias en la cual Alberto cuenta su historia, la de su familia y la del país sometido por la dictadura.
La obra conjunta de Cortázar y Cedrón es una alegoría de toda la historia conteporánea argentina, "una suerte de alucinación contra el olvido", en palabras de sus editores.

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